
Lo han comentado nuestros compañeros de Ahorro diario. A finales de los noventa las aseguradoras empezaron a bajar los precios misteriosamente. ¿Qué estaba forzando a las grandes aseguradoras a cambiar su política de precios? El resultado de la investigación señaló a Internet, poco a poco empezaron a aparecer páginas de comparativas que hicieron que las familias supieran cuanto se ahorraban unas cambiando de compañía.
Obviamente esto no se limita a las aseguradoras. Anteriormente comparar precios era más complicado, solía suponer realizar viajes y dedicar tiempo a desplazamientos. Había que mirar en uno y otro lugar para saber como iban los precios y decidir. Hoy en día la información es instantáneamente accesible desde nuestro ordenador.